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Editorial

 

Desarrollo Sustentable del Turismo

“Agua y subordinación en la cuenca del río Lerma"
Rafael Silva A.

Los problemas coyunturales de la planeación en México y su impacto en la sustantabilidad y el ordenamientoterritorial
Delfino Madrigal Uribe

 

La conciencia turística, una formación educativa por alternancias
L. en Hot. Mónica Balbuena Portillo

Turismo Rural como Alternativa de Desarrollo Local en la Comunidad de Santa María Jajalpa
Lic. Gandhi González

Buzón

 

 

DESARROLLO SUSTENTABLE DEL TURISMO

Estimados lectores, los temas siguientes conforman un extracto que relaciona al turismo con la sustentabilidad y ha sido obtenido en su totalidad del PROGRAMA NACIONAL DEL TURISMO 2001-2006, primera edición de la Secretaria de Turismo. Este plan forma parte del PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2001-2006.

Por su importancia como guía para definir políticas y acciones tanto de corto, mediano o largo plazo, se ha considerado conveniente publicarlo, ya que todavía no ha sido posible obtener una versión electrónica del mismo en otros sitios y se considera necesario que tanto los alumnos de la Facultad de Turismo como otros interesados en el tema puedan tener acceso al mismo, cuando menos en lo relacionado al turismo sustentable.

El texto presente es una copia fiel del original y puede ser consultado en su versión completa, en el citado documento.

2.6 Desarrollo Sustentable del Turismo

De acuerdo a lo expresado en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, "el desarrollo debe ser, de ahora en adelante, limpio, preservador del medio ambiente y reconstructor de los sistemas ecológicos, hasta lograr la armonía de los seres humanos consigo mismos y con la naturaleza".

En el caso del turismo se deben reconocer los esfuerzos realizados en los últimos años para integrar en estos conceptos de sustentabilidad a la actividad. Sin embargo, justo es también aceptar que han sido limitados y con muy pocos resultados.

Los destinos mexicanos se enfrentan a crisis ambientales y sociales, como los crecimientos urbanos desordenados alrededor de los grandes centros turísticos. El deterioro del entorno ecológico y la pérdida de identidad cultural.

Estos son algunos aspectos que han acompañado en los últimos años al desarrollo del turismo en el país; situación no exclusiva de México ya que el llamado turismo de masas ha demostrado tener, a nivel mundial, ciertos efectos negativos en destinos como los antes citados.

Lo anterior no se debe únicamente al rápido crecimiento de estos sitios sino a la falta de una política de planificación integral que, en función de los retos de desarrollo que enfrenta México, ha impedido establecer un seguimiento permanente que permitiera introducir medidas preventivas y correctivas.

Si se toma en cuenta que el segmento del mercado que hace turismo y respeta el medio ambiente es uno de los de mayor crecimiento, se podría predecir que en los próximos años esta modalidad se constituirá en la base de un desarrollo económico sustentable, cuidadosa del medio natural y la cultura local, propiciando la rentabilidad de las empresas.

Adicionalmente se observa una tendencia en los mayoristas de viajes, particularmente en los europeos, a seleccionar aquellos destinos y empresas que cumplen con prácticas ambientalmente respetuosas para incluirlos en sus catálogos, como un método comercial que busca garantizar calidad al consumidor.

Los fenómenos del deterioro ambiental y étnico-cultural que parecen acompañar a los destinos y regiones turísticas del país afectan no únicamente al destino como tal sino que, además, contribuyen a la pérdida de competitividad en el mercado mundial.

Por todo lo anterior, el concepto de sustentabilidad debe acompañar al desarrollo de la industria turística y concebirse como una de sus condiciones básicas para transformar a la actividad en una oportunidad de cambio para nuestro país, que genere riqueza cultural y social, una mejor distribución del ingreso y un aprovechamiento de los recursos naturales y culturales.

Sólo de esta forma las grandes cuentas económicas generadas en el sector se traducirán en oportunidades reales de desarrollo para millones de compatriotas.


2.7 La Coordinación Intersectorial

El turismo es una actividad altamente interrelacionada con diversos sectores. Requiere, para su óptimo funcionamiento, de la integración horizontal de numerosos sectores. Sin embargo, al carecer de un perfil como un sector líder, se convierte en una actividad sumamente frágil ante la reacción de alguno de los elementos con los que está vinculada.

Si bien es cierto se han realizado acciones que hacen posible contar en la actualidad con una estructura y un sector regularmente definidos, no se ha logrado establecer un sistema de organización y coordinación flexible y eficiente para adaptarse a las nuevas necesidades del país y a las condiciones del mercado.

El turismo, hasta ahora, se había concebido como un sistema cerrado, partiendo del supuesto de que el entorno -y el resto de los sectores- debe adaptarse a sus visiones y necesidades.

Esta concepción derivó diferentes implicaciones:

    · Generó un aislamiento de la actividad
    · Creó la expectativa de contar con instrumentos de política hechos exclusivamente para el sector
    · Desaprovechó los instrumentos ya existentes en la esfera gubernamental y no gubernamental, en los ámbitos nacional e internacional

En contraste, el turismo debería concebirse y posicionarse como parte de un todo mayor; como un sistema abierto en posibilidades de interactuar con otros sectores para buscar la satisfacción de sus propias necesidades y desafíos, como también para satisfacer objetivos conjuntos.

Los énfasis predominantes en la visión de la política turística sólo responden parcialmente a la realidad, sin tomar en cuenta de forma integral las necesidades y potencialidades de la actividad, ya que, en el ámbito interno, se ha enfocado principalmente al desarrollo físico y territorial de algunas localidades y, al exterior, a la promoción en algunos mercados internacionales.

La complejidad creciente de la actividad exige la definición de políticas turísticas en un marco de intersectorialidad, por lo que no se estará en condiciones de enfrentar los desafíos del mercado internacional y el desarrollo del mercado doméstico si no se integra con otros sectores de la actividad productiva.

Es necesario partir de una nueva dinámica que incorpore la dimensión del turismo en el discurso y acciones de otros sectores y dependencias, en temas tales como transporte, medio ambiente, facilitación y participación social, entre muchos otros.

En este sentido el desarrollo del turismo plantea la urgente necesidad de fortalecer los instrumentos administrativos y jurídicos del Estado que resuelvan los problemas de atribución, coordinación, profesionalización y desempeño en tres ámbitos:

· Instituciones del Sector Turismo de la Administración Pública Federal
· Instancias del gobierno federal vinculadas al sector
· Instancias estatales y municipales
Para que el turismo incida favorablemente en el desarrollo nacional es prioritario cambiar de una visión sólo económica y de corto plazo a una integral, sustentable y de largo alcance, con lineamientos adaptables a las diferentes realidades locales.


3.1 La Visión del turismo en el año 2025

Al igual que lo hace el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, se ha definido una Visión de adónde se pretende llegar en el futuro turístico del país en un horizonte de 25 años.

En su mensaje del Auditorio Nacional el día de la toma de posesión como Presidente de la República, Vicente Fox dijo: "Difícilmente se puede encontrar otro país con la vocación, riqueza y diversidad de atractivos turísticos que tiene México…en el turismo tenemos una de las grandes alternativas para el desarrollo del país…". (sic)

Ester reconocimiento es una muestra evidente del papel decisivo que la actividad turística juega en la conformación del México moderno y, muy en particular, de cómo el turismo está llamado a ser un gran protagonista en la construcción de un país más justo y más equitativo para beneficio de las futuras generaciones.

Por ello, la Visión del turismo es:

En el año 2025 México será un país líder en la actividad turística, ya que habrá diversificado sus mercados, productos y destinos y sus empresas serán más competitivas en los ámbitos nacional e internacional. El turismo será reconocido como0 pieza clave en el desarrollo económico y su crecimiento se habrá dado con respeto a los entornos naturales, culturales y sociales, contribuyendo al fortalecimiento de la identidad nacional.

¿Cuáles son las consideraciones que conlleva esta Visión?

En primer lugar el hecho de que México se habrá consolidado como una de las potencias turísticas del orbe. Será uno de los seis países más visitados del planeta y uno de los ocho con mayores ingresos por concepto de turismo internacional.

La diversificación que se alcanzará es una respuesta a la dependencia y fragilidad que representa la concentración excesiva que hoy se observa en cuanto a mercados geográficos, líneas de producto, canales de comercialización y distribución espacial de los turistas en el territorio.

La competitividad de las empresas es la única vía a seguir en las condiciones actuales y las que se prevé regirán en los próximos años.

La trascendencia del turismo, por su contribución al crecimiento con calidad, será reconocida por la sociedad, redundando en un beneficio tangible para las comunidades receptoras.

Finalmente, el turismo se perfilará como un factor de cohesión, de entendimiento social y como coadyuvante en el fortalecimiento del orgullo nacional.

Esta Visión plantea, en suma, la adopción de un nuevo modelo de desarrollo turístico acorde con las tendencias del mercado y también con la necesidad de un más equitativo sistema de distribución de la riqueza.

En este nuevo modelo los protagonistas del desarrollo son, ante todo, las comunidades locales que mediante una acción sinérgica con gobiernos y empresarios externos asumen al turismo como una opción viable de desarrollo sustentable.

Esta concepción no supone en automático la cancelación del modelo actual, basado fundamentalmente en una oferta poco diferenciada para sol y playa en sólo algunos lugares y en ocasiones con concentración de componente hotelero.


3.3 Los principios

Además de asumir integralmente los principios definidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, para el desempeño de sus actividades el Sector Turismo de la Administración Pública Federal identifica cuatro principios propios:

Asociacionismo: Aunque tradicionalmente han existido esquemas de colaboración entre el sector público y el privado en materia turística, especialmente por lo que hace a la promoción, se busca la conformación de una filosofía de colaboración permanente orientada a mejorar la experiencia turística.

Esta es una tendencia que recientemente se ha puesto de manifiesto en un estudio de la Organización Mundial de Turismo, en el que se identifican cuatro vetas para esta colaboración:

    · Mejoramiento de la atractividad del destino
    · Mejoramiento de la eficiencia de mercadotecnica
    · Mejoramiento de la productividad
    · Mejoramiento de la operación integral del sistema turístico.

Innovación: La búsqueda permanente por encontrar cómo hacer de mejor manera las cosas y cómo mejorar la calidad de la experiencia turística, encuentra un compromiso permanente con la innovación.

La intensa competencia que se registra en el turismo demanda un continuo esfuerzo por encontrar nuevas alternativas que consoliden el desarrollo turístico.

Trabajo en equipo: La transversalidad del turismo, así como la gran cantidad de factores externos que se presentan en el funcionamiento del sistema turístico hacen que, aunque su desempeño se materializa fundamentalmente en la esfera de acción de las empresas privadas, su funcionamiento efectivo dependa en buena medida del apoyo de las intervenciones públicas.

Convencidos de que la unión hace la fuerza, el Sector Turismo del gobierno federal trabajará hombro con hombro con otros sectores de la administración pública, con la iniciativa privada, con los gobiernos estatales y municipales, con las comisiones legislativas, con organizaciones no gubernamentales, con los prestadores de servicios turísticos, con las organizaciones sindicales y, por supuesto, con las comunidades locales.

Fortalecimiento de las capacidades locales: El reconocimiento pleno de que el turismo se da, en la práctica, en el ámbito geográfico de las localidades, hace necesaria la construcción conjunta de mejores capacidades administrativas de este nivel.

Los principios señalados en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 son los siguientes:

Tres postulados fundamentales

    · Humanismo
    · Equidad
    · Cambio

Cuatro criterios centrales para el desarrollo de la nación

    · Inclusión
    · Sustentabilidad
    · Competitividad
    · Desarrollo Regional

Cinco normas básicas de acción gubernamental

    · Apego a la legalidad
    · Gobernabilidad democrática
    · Federalismo
    · Transparencia
    · Rendición e cuentas

3.4 Reinventado la política turística mexicana

Los ejes de la política turística

La política turística en este Programa Nacional de Turismo 2001-2006 está articulada en torno a cuatro ejes interrelacionados, para cada uno de los cuales se define un área de efectividad como el resultado último al que se pretende llegar.

El primero de estos ejes se orienta hacia la consolidación del turismo como prioridad nacional y actúa como el punto de encuentro de los otros tres ejes rectores.

El segundo de los ejes supone la identificación de que el turismo funciona como una actividad de mercado en la que la lucha por los clientes es de alta rivalidad y por ello las diferentes acciones estarán encaminadas hacia el logro de turistas totalmente satisfechos.

La práctica del turismo se da a final de cuentas en el nivel de las localidades, por ello, el tercer eje de la política se concentra en destinos sustentables.

Finalmente, el cuarto eje de la política turística supone el impulso a los establecimientos productivos, de forma tal que se constituyan como empresas competitivas.


Eje 1: El turismo prioridad nacional

No obstante la enorme aportación del turismo al desarrollo nacional, existe una percepción distorsionada de su importancia, por lo que esta actividad no es valorada adecuadamente, se la ha calificado como superficial y no se le ha concedido, hasta ahora, el reconocimiento que merece.

Tanto en la campaña presidencial como a lo largo de los trabajos de la transición, los diferentes actores del sector turístico nacional pusieron en evidencia esta situación y solicitaron que se confiriera el grado de prioritario a esta actividad.

Si bien, como se ha indicado, efectivamente en el Plan Nacional de Desarrollo se ha otorgado este reconocimiento, es evidente que concretar este principio demanda una acción permanente y efectiva del aparato público, a través de una política turística.

El turismo es una actividad de una gran complejidad ya que la satisfacción de las necesidades y deseos de los viajeros supone la integración de una muy diversa gama de bienes y servicios públicos y privados, razón por la que se le ha calificado como una actividad transversal.

Por ello, si bien la Secretaría de Turismo es la encargada de su integración y de su coordinación, la política turística mexicana no se limita a la propia actuación de dicha dependencia.

Por el contrario, el cabal aprovechamiento de las oportunidades que presenta el turismo deberá fundarse en la estructuración y operación de una política turística en la que diferentes dependencias y entidades gubernamentales, tienen asignaturas particulares a ejecutar a través de una estrecha coordinación.


Eje 2: Turistas totalmente satisfechos

El primer paso para tener turistas totalmente satisfechos consiste en la adecuada identificación de los mercados, privilegiando aquellos que generen una mayor rentabilidad para las empresas y para los destinos.

Una vez seleccionados, los destinos deberán posicionarse en ellos de manera singular, perfectamente diferenciada, a través de un agresivo esfuerzo de mercadotecnia en el que sobresale la acción promocional.

La información adquiere un valor crítico y puede ser la gran diferencia en el momento de la toma de decisión de viaje.

Así mismo se debe participar de manera activa en el apoyo a mecanismos para garantizar la seguridad de los turistas.

El conocimiento y comprensión del proceso seguido por los turistas permitirá evaluar cómo somos percibidos, adoptando las acciones tanto de gobierno como de la iniciativa privada para superar las deficiencias.

En la actualidad, difícilmente puede imaginarse una actividad económica que no esté inmersa en un proceso de mejora continua que tienda a elevar la calidad de sus productos y servicios y el sector turístico mexicano no será la excepción.

En una actualidad, difícilmente puede imaginarse una actividad económica que no esté inmersa en un proceso de mejora continua que tienda a elevar la calidad de sus productos y servicios y el sector turístico mexicano no será la excepción.

En una actividad intensiva en uso de mano de obra como es el turismo, donde esos trabajadores tienen contacto directo y personal con los clientes, la calidad de su preparación es fundamental y debe constituir una oportunidad para demostrar que existe una ventaja con relación a los competidores porque los servicios no sólo se proporcionan con calidad, sino que son brindados con la calidez tradicional de los mexicanos.

Por ello, la atención a la formación de los recursos humanos para el sector turístico, la capacitación y la actualización permanente de los prestadores de servicios, así como el fortalecimiento de la cultura turística, son temas prioritarios en la estrategia de desarrollo turístico de México.

A diferencia de otros períodos, se buscará impulsar la atención prioritaria en el enorme mercado nacional, insistiendo en su rentabilidad económica por los diferentes segmentos y clases que lo integran y destacando su rentabilidad social.

Ejes 3: Destinos sustentables

Propiciar el desarrollo sustentable en el turismo es parte de un compromiso universal.

Destinos sustentables y altamente competitivos, que sean respaldados con calidad integrada en los servicios y procesos de atención, proveerán la base para potenciar la actividad turística nacional, contribuyendo a contar con turistas totalmente satisfechos.

La creciente tendencia por la sustentabilidad se funda en las políticas internacionales adoptadas desde 1987, a raíz de informe que la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo presentó a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

En aquella ocasión se definió a una sociedad sustentable como la que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras para satisfacer las suyas.

La "Cumbre de la Tierra", celebrada en Río de Janeiro en 1992 y auspiciada también por la ONU, dio amplitud al concepto con el objetivo central de crear un marco que asegure el mejoramiento en la calidad de vida asociando formas de coordinación, gestión económica y social que contribuyan a consolidad las capacidades locales.

Posteriormente la Organización Mundial de Turismo (OMT) y otras organizaciones integran en 1995 la Agenda XXI para la Industria de Viajes y Turismo, cuyo programa de acción orienta y apoya a los organismos gubernamentales responsables del turismo, a las administraciones turísticas nacionales y a los representantes comerciales y las empresas, a comprometer su potencial hacia el logro del desarrollo sustentable local y nacional.

Al igual que otros países, México adopta ya la sustentabilidad como política fundamental de desarrollo, entendida como concepto y condición de toda acción turística a fin de mantener el ciclo de servicio entre el hombre y su entorno, con respeto a los recursos naturales y culturales y defendiendo su identidad, creencias y tradiciones.

Además se incorpora a todos los sectores del ejecutivo, por línea expresa, dentro del propio Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006.

Si el desarrollo turístico no es sustentable, simplemente no será.

Eje 4: Empresas competitivas

En la administración moderna uno de los paradigmas imperantes es el de la competitividad, entendida como la capacidad para obtener beneficios por encima de las empresas del mismo sector de manera sostenida a lo largo del tiempo.

Esta competitividad se centra en la construcción de ventajas que puedan presentarse en tres vertientes: 1) Por una mejor estructura de costos; 2) Por una diferenciación que percibe el consumidor o; 3) Por un mejor enfoque en puntos destacados de la gestión.

Las fuerzas competitivas* que inciden sobre lo anterior son:

    · Las barreras de entrada
    · El papel de los compradores
    · El papel de los proveedores
    · La situación de las industrias conexas
    · La rivalidad de las empresas
    *Basado en el "Diamante competitivo" del Dr. Michael Porter

La conformación de conglomerados (clusters) geográficos en los que se concentren compañías interconectadas en una actividad similar, aunque en principio pareciera inherente al turismo, en la práctica de los destinos mexicanos no lo es, lo que se traduce en una desventaja competitiva.

La competitividad se traduce finalmente en el valor percibido de las experiencias adquiridas por los turistas, por lo que la estrategia debería orientarse, a partir de la construcción de los conglomerados, a satisfacer de mejor manera las necesidades, deseos y expectativas de los turistas, es decir a ofrecer una experiencia de mayor valor que la de los competidores.

5.3 Eje rector 3 Destinos sustentables

Objetivo sectorial 10. Apoyar el desarrollo turístico municipal, estatal y regional

En México las políticas para el desarrollo regional se han enunciado con diversos grados de precisión y urgencia a lo largo de las últimas tres décadas pero, lamentablemente, por lo general han pasado a segundo término frente a objetivos de crecimiento acelerado y estabilidad de las variables macroeconómicas, frecuentemente de corto plazo.

La falta de políticas claras de desarrollo regional ha dado lugar a la coexistencia de distintas realidades del país dentro de un mismo modelo de desarrollo.

En materia del turismo los aspectos positivos de su desarrollo han generado un conjunto de beneficios económicos que se reflejan fundamentalmente en términos de empleo, captación de divisas y participación en el PIB.

Sin embargo, en términos regionales, estatales y municipales se han impulsado de manera preferente aquellos proyectos turísticos que, por sus beneficios inmediatos de recuperación de inversión y fuerte crecimiento de su demanda, se han considerado como exitosos.

Estos beneficios no han sido suficientes para detonar integralmente procesos de crecimiento y alternativas económico-sociales en esas regiones. Se sostienen como enclaves turísticos exitosos en el mejor de los casos, pero con insuficiencias para apoyar el desarrollo de sus entornos.

El Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, ha señalado con claridad que el turismo deberá constituirse en un "promotor del desarrollo regional equilibrado", asignándole al Sector Turismo una serie de objetivos.

Entre éstos sobresale el de fortalecer "las capacidades de los actores locales y regionales para enfrentar los retos del desarrollo turístico en las entidades y municipios, creando sinergias regionales que favorezcan la integración y el aumento de la competitividad", adicionalmente a lo cual los programas y proyectos deberán ejecutarse dentro del marco de una concepción sólida de sustentabilidad.

Si se admite que la planeación es consustancial a todo acto de gobierno, es fundamental tomar en cuenta la participación institucional de los estados y municipios con los que se cuenta y definir con cada uno de ellos los planes concretos para cada región, de acuerdo a sus necesidades y vocaciones turísticas específicas.

En esta concepción se vuelve fundamental el rol de los estados y municipios, ya que constituyen la base de la planeación.

ESTRATEGIAS:

1. Fortalecer los programas regionales de desarrollo turístico

Se utilizará la planeación estratégica como una herramienta para el diseño y conducción de programas regionales para el desarrollo turístico con los estados y municipios, integrando regiones que generen valor agregado y sinergias de tematización con circuitos y corredores diferenciados.

Los esfuerzos deberán atender básicamente los estudios y análisis del comportamiento de los centros, regiones y productos turísticos; el apoyo y diseño de los programas de desarrollo turístico; la creación de nuevos productos y la diversificación de los existentes; apoyar los sistemas de información turística estatales y municipales; y promover esquemas de financiamiento e inversión para infraestructura, servicios e imagen urbana, entre otras acciones.

Los principales programas que acompañan esta línea se definen de la siguiente manera:

    · Programa Centros de Playa.
    · Programa En el Corazón de México.
    · Programa Mar de Cortés-Barrancas del Cobre.
    · Programa Ruta de los Dioses.
    · Programa Tesoros Coloniales.
    · Programa Mundo Maya.
    · Programa Fronteras.
    Acciones:

    · Diseñar y conducir programas regionales para el desarrollo turístico con estados y municipios, atendiendo a su vocación, revisables en forma anual con actores participantes de los tres niveles de gobierno y los sectores social y privado.
    · Incidir en el desarrollo sustentable y competitivo de las regiones, mediante la aplicación e inclusión de productos turísticos adecuados a la vocación de cada destino y su zona de influencia, transfiriendo tecnologías de procesos, como tareas permanentes.
    · Integrar condiciones de marca y su posicionamiento para alentar la comercialización del producto regional, como actividad permanente.
    · Fomentar la integración de nuevos servicios públicos de transportación para el acceso del turismo y su movilización regional, en coordinación con autoridades locales y prestadores de servicios, mediante acciones permanentes.

2. Impulsar esquemas de coordinación y participación para el desarrollo regional con los estados y municipios

El Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría de Turismo, está comprometido a impulsar el desarrollo turístico de los estados y municipios, contribuyendo a impulsar una más justa redistribución del gasto y a favorecer y a dinamizar la inversión privada en el sector para que se incremente la capacidad de generar mayores ingresos.

Prueba de lo anterior lo constituye el hecho de que, durante el año 2001, se han transferido a los estados y municipios montos económicos para la realización de acciones puntales equivalentes al 30% del presupuesto de inversión de la Sector, esperando que hacia el año 2006 éstos representen el 50% del mismo.

Los efectos derivados de lo anterior permitirán multiplicar las inversiones con apoyo de las propias entidades federativas, de los municipios y de la industria privada.

Los beneficios no serán únicamente en términos económicos pues el establecimiento de planes y programas turísticos en los estados y municipios rescatará y hará posible, en la práctica, ejercer el derecho a la recreación de importantes sectores de la población local que accederán al disfrute de su riqueza natural, histórica y arqueológica bajo condiciones mejoradas de infraestructura y servicios de calidad.

Es de señalar que los mecanismos de coordinación que se establecen con los estados y municipios, pondrán especial énfasis en alentar el desarrollo de la competitividad, buscando definir un reposicionamiento de la oferta turística bajo el concepto "Destino México".

Acciones:

Convenios de coordinación y asignación de recursos para promoción y desarrollo turístico, mediante evaluación y seguimiento de proyectos como base para definir su renovación anual.

Creación de mecanismos de coordinación a través de reuniones semestrales con los funcionarios estatales y otras especiales con autoridades municipales.

Asesoría permanente para la elaboración de los planes y proyectos turísticos estatales y municipales.
Reuniones de evaluación por cada programa regional, para impulso y seguimiento al desarrollo de proyectos especiales, en forma cuatrimestral.

Seminarios para funcionarios municipales y talleres regionales de imagen urbana.

Integrar y posicionar el programa "Destino México".


Objetivo sectorial 11. Propiciar el desarrollo sustentable del turismo

En atención a los objetivos y estrategias del Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, en el área de Crecimiento con Calidad destaca la determinación gubernamental por crear condiciones para un desarrollo sustentable, de tal suerte que el Sector Turismo enfocará con prioridad sus actividades, políticas y estrategias al logro de este propósito.

Mediante el impulso a la sustentabilidad el sector contará con una planeación que atienda la dinámica de las regiones, que incluya a sus comunidades en las actividades económicas generadas y considere la preservación de los recursos naturales y culturales, para colocar al país en el más alto nivel de competitividad internacional.

Al consolidar la sustentabilidad en el desarrollo turístico se propiciarán oportunidades de crecimiento y alternativas de superación para las comunidades, con empleos permanentes y bien remunerados para ambos géneros, acompañados de capacitación y especialización laboral, lo que mejorará la calidad de vida, elevará su patrimonio y contribuirá a evitar la migración al fomentar el arraigo en su localidad.

Las acciones presentes y futuras para el desarrollo del turismo habrán de ser concertadas, coordinadas y puestas en marcha con las comunidades en municipios de vocación turística y el concurso de los gobiernos estatales apoyados por la Secretaría de Turismo, con acciones de planeación estratégica, políticas para el desarrollo y ejecución de actividades a corto, mediano y largo plazo entre los tres niveles de gobierno.

Su resultado proveerá un desarrollo turístico sustentable y planificado que aminore problemas ambientales, socioculturales y étnicos con el mejoramiento gradual en la calidad de los ecosistemas de las zonas turísticas y con respecto a la conservación de los recurso (sic) naturales, históricos, culturales y de identidad nacional.

ESTRATEGIAS
1. Diseñar, confesar y poner en marcha el Programa para el Turismo Sustentable

El objetivo de este Programa para asegurar la sustentabilidad en el turismo, será desarrollar e instrumentar que protejan la integridad del ser humano, el potencial del medio ambiente y optimicen los beneficios económicos y sociales de la actividad, estableciendo sistemas y procedimientos que involucren a todos los actores del sector.

Este programa se desarrollará con estrecha relación con la Sermanat, el INAH y CONACULTA, apoyándose en programas específicos de otras secretarias (sic) de Estado que consideren el desarrollo humano y social, como la Secretaría de Salud, Social y Sagarpa.

La aplicación del programa será rectora en los nuevos desarrollos y conductora de acciones en la oferta instalada, a fin de revertir el deterioro. Para ello deberá:

    · Integrar actividades que permitan comprometer acciones localmente y entre los actores participantes, a fin de articular el Programa con la vitalidad y prioridad que el tema de sustentabilidad reclama.
    · Ejecutar las recomendaciones contenidas en la Agenda 21, como respuesta del país a la tarea de atender los compromisos en materia de protección al ambiente.
    · Funcionar de manera conjunta y coordinada con los programas de sustentabilidad de otros sectores de la administración pública que repercutan en el sector turístico.
    ACCIONES:

    · Articular un modelo participativo que fomente la aportación de actores sociales y que propicie acuerdos de concertación en el ámbito local.
    · Conjugar la participación local en el diseño y observación del Programa para el Turismo Sustentable.
    · Participar con la Sermanat en la conformación de la Agenda Municipal para la Gestión Urbana Ambiental, así como en la Agenda Ambiental para Municipio Costeros.
    · Transferir tecnologías y proceso de éxito aplicables al diseño y operación de proyectos turísticos sustentables en el ámbito nacional e internacional.
    · Coordinar acciones con la Sermanat para integrar el aspecto turístico en el ordenamiento ecológico que cubra a todas las entidades federativas.
    · Establecer con la Sermanat convenios para la actualización y reestructuración de los estudios y manifestaciones de impacto ambiental, promoviendo agilizar la respuesta de la autoridad a los expedientes en estudio.
    · Ejecutar convenios para la formulación y operación de programas de atención a zonas con litorales.
    · Evaluar acciones de sustentabilidad propuestas en la planeación de los destinos turísticos.
    · Difundir avances sobre el desarrollo sustentable que cada destino haya logrado.
    2. Implantar un sistema de indicadores de sustentabilidad en el turismo

El Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 determina: "Apoyar ante los sectores productivos y la sociedad la incorporación de criterios de aprovechamiento sustentable de los recursos no renovables, en particular en lo referente al turismo…", propósito que se incluye como un eje fundamental al delinear la política sectorial. Para ello se integrará gradualmente a los destinos turísticos en un sistema de indicadores de sustentabilidad para su evaluación y acciones de mejora.
Asociado al Programa Nacional de Sustentabilidad en el Turismo habrá de crearse este sistema de indicadores que, además de dar seguimiento a las condiciones imperantes en el destino, permitirá medir el resultado de las acciones apara fomentar y reintegrarle sustentabilidad, valorando las condiciones en que se efectúa el desarrollo turístico local y advirtiendo de retos y peligros potenciales como situaciones a resolver.

Los indicadores de sustentabilidad serán de tipo: básico, ecológico, económico, social, de imagen, de manejo, así como de índices compuestos; todos ellos asociados con la metodología condensada internacionalmente por la OMT y cuya implantación será una práctica que el Sector Turismo aplicará en forma creciente y permanente en el país, conforme a las características de cada uno de los destinos.

ACCIONES:

    · Diseñar e implantar el sistema de indicadores de sustentabilidad en destinos turísticos.
    · Establecer el sistema de evaluación del progreso en el desarrollo turístico sustentable con carácter permanente.
    · Reporte de calificaciones por los destinos integrados en la red de evaluación.