Julia B. Alcántara Castillo

 

Hermenéutica analógica y ética

 

Dentro de la hermenéutica existen dos posturas radicales, la univocista-objetivista y la equivocista-relativista. Ante lo extremoso de estas posturas, el filósofo mexicano Mauricio Beuchot ha desarrollado una corriente denominada hermenéutica analógica, que consiste en tratar de buscar un estado intermedio entre las dos anteriores.

La hermenéutica es la disciplina que trata sobre el estudio del significado de los textos lingüísticos. La postura univocista-objetivista señala que el texto es susceptible de una y sólo una interpretación correcta que es "marcada" por el autor del mismo al momento de escribir. Todo lector debe coincidir con la interpretación sugerida por el escritor. La corriente equivocista-relativista, por el contrario, propone que la interpretación es libre y que cada lector puede tener una interpretación diferente.

Por otro lado, es necesario mencionar que la hermenéutica ha tenido sus principales aplicaciones en los campos de la historia, el derecho, la religión (en cuanto a la interpretación de los textos que integran la Biblia) y claro, la literatura. En su obra Hermenéutica analógica y ética (Editorial Torres Asociados, México, 2003), Remedios Álvarez Santos presenta un intento por aplicar la hermenéutica analógica a la ética o filosofía moral que, de acuerdo con los editores, estaba haciendo mucha falta ya que las posturas existentes caían en uno de los extremos (univocista o equivocista) mencionados. En este sentido, Remedios habla de una ética analógica que plantea conjuntar la ley y la virtud.

El lenguaje y la estructura empleados por Remedios Álvarez son sumamente sencillos, de tal suerte que aun quien no tenga mucha idea sobre el tema puede seguir el texto y comprenderlo sin mayor problema. De hecho, tal parece que Remedios sabe que se dirige a un público no experto en el tema porque ha estructurado su obra paso a paso, y se preocupa por hacer un recuento sobre el origen del concepto de hermenéutica y explicar qué es la hermenéutica analógica, antes de presentar su propuesta de aplicar la segunda al campo de la ética.

El texto es breve pero completo. A lo largo de poco más de cien páginas, la autora nos lleva desde Platón y Aristóteles, pasando por Dilthey, hasta Heidegger, Gadamer y Ricœur, para abordar la historia del concepto de hermenéutica. Luego alude a la clasificación elaborada por Emilio Betti sobre los tipos de hermenéutica, para llegar de una forma lógica (de lo general a lo particular) al tema específico de la hermenéutica analógica.

A lo largo de dicho trayecto, Remedios Álvarez explica cómo la hermenéutica comenzó por analizar los textos de forma aislada, totalmente fuera de contexto. Su aplicación a la historia ha provocado la búsqueda de ese contexto, pero su uso en cuestiones legales ha extremado la flexibilidad de las interpretaciones so pretexto de las circunstancias particulares.

De ahí que Mauricio Beuchot trabaje en una tercera vía que, como lo señala Remedios, "no desdeña la ontología o la metafísica, sino por el contrario, ve la necesidad de volver a vincular la fundamentación metafísica con la hermenéutica, con el fin de evitar en lo posible los relativismos extremos" (34). La base de la propuesta de Beuchot es el concepto de analogía, entendido como el tipo de comparación en la cual predomina la diferencia, pues la semejanza sólo está presente de modo secundario o relativo.

"[…] hablar de analogía -señala la autora- es hablar de proporción[…] Este modelo de interpretación trata de acercarnos a un modo de pensar y de actuar que tenga como guía la prudencia, la ponderación racional y el equilibrio" (36). La justificación de Beuchot para buscar una tercera alternativa es la determinación de que las posturas equivocista y univocista se contradicen a sí mismas, ya que si, en apoyo a la equivocidad, se afirma que toda interpretación es posible, se cae en el uso del calificativo, toda vez que es univocista.

El modelo analógico no busca llegar a una interpretación única. Se alimenta de varias interpretaciones, pero éstas son jerarquizadas, de manera que unas serán mejores que otras con base en la intención del autor y en su contexto histórico-cultural. Es decir, se busca la proporción entre lo que quiso decir el autor y lo que se lee de su texto a partir del contexto.

Una vez dados estos antecedentes, la autora procede a explicar de lleno su propuesta de vincular la hermenéutica analógica con la ética. Para ello aclara, en primer lugar, que la ética no es la parte práctica de la filosofía, sino que consiste en el estudio de las estructuras humanas y por lo tanto necesita de contenidos teóricos que le permitan cumplir con dicha función. La ética se ocupa de la vida social, política, histórica, religiosa de los seres humanos.

La ética no se ocupa sólo de la práctica que siguen las personas respecto de los preceptos morales. Se enfoca, en primer lugar, a los textos en donde se enuncian dichos preceptos. Por lo tanto, el primer paso para un análisis sobre ética debe consistir en la comprensión del texto ya sea analizando el punto de vista del autor, el propio texto o al lector, pero siempre con base en un procedimiento que respete ciertas reglas y principios de la interpretación.

Remedios recurre a autores como Vattimo y MacIntyre para fundamentar la necesidad de interpretar los principios éticos, tanto de una manera sincrónica como en forma diacrónica. La hermenéutica, como instrumento de interpretación, permite acceder a la historia de la ética y a la conducta moral, con lo cual hace posible juzgar y valorar lo que está descrito y no sólo conocerlo. De igual forma, deben ser analizados los conceptos morales en su uso y en su vigencia.

Eugenio Trías y Wittgenstein son citados como referencia de lo que se denomina "ética del límite" y que se refiere precisamente a los intentos por mediar entre posturas que tradicionalmente han sido consideradas como opuestas. De Trías retoma la idea de que el hombre es un ser que está en el límite entre la razón y la sin-razón, entre lo físico y lo metafísico. Y de Wittgenstein menciona su famosa idea de que el hombre se encuentra en el límite de lo que puede decir y lo que debe callar. Ambos autores permiten a la autora justificar su propuesta de buscar el medio, la búsqueda de proporción al momento de realizar interpretaciones.

Claro que esta propuesta debe ser tomada al momento de revisar las diferentes posturas éticas. Para la autora lo importante es proponer alternativas que apelen tanto a lo racional como a lo emocional, "donde se establezcan vínculos entre los individuos, mismos que serán posibles a través del diálogo, del compromiso, del respeto, de la convicción" (99). Todo ello gracias a la práctica de la prudencia.

Álvarez concluye que la hermenéutica es uno de los temas centrales de la filosofía contemporánea. En especial, señala que la hermenéutica analógica se presenta como un modelo de interpretación tanto teórico como práctico el cual se mueve entre opuestos mediados por la analogía a fin de no caer en ninguno de tales extremos. El principal propósito de la autora es despertar el interés de quienes realizan interpretaciones en el campo de la ética para que basen su trabajo en el diálogo, el compromiso, el respeto, la libertad y la responsabilidad. LC

Hermenéutica analógica y ética, Remedios Álvarez Santos, México, Torres Asociados, 2003, 112 pp.


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