Carlos Alberto
Badillo Cruz


Por Carlos Olvera

La observación de la propuesta visual de Carlos Badillo nos remite al terreno de una imaginación bien constreñida en el ámbito de los maestros del comic.

Sin título,2002.
Acuarela y plumín, 21.5 x 30.5 cm.

Las imágenes de Badillo son productos resultantes de ojos educados ante una naturaleza magnificada por la tecnología. Idealizaciones de la estructura mecánica del cuerpo humano, de la eficiencia de la forma perfecta.

Caligrama, 1999.
Tinta y lápiz de color, 28.5 x 49 cm.

Duro aún en la percepción del mundo, Badillo requiere de menor apego a la computer y mayor aprecio para la mano con un lápiz corriendo libre sobre un pedazo de papel. Su producción actual indica que va desembarazándose de las cortapisas que le impuso el diseño frío de la escuela.

Día Mundial de la Cultura de Paz, 2001.
Acuarela, 23 x 34 cm.

Sus influencias han sido metabolizadas por el rigor que él mismo se fija en términos de tiempo. Busca muchas respuestas en la encrucijada que conforman las rutas –a veces convergentes– del diseño y las artes plásticas.

Sin título, 1999.
Acrílico, 25.5 x 38 cm.


 
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