Llueve en la playa la arena fina se vuelve plata.
La ola tiembla, la espuma fluye y revienta. Hay calma.
Salta el jilguero, la rama cruje y el rocío tiembla.
La niña sola borda con hilos breves sus fantasías.
La luna brilla: refleja en mi alma pasión y hastío.
El olvido cubre como la hiedra el amor dormido.