|
LINEAMIENTOS
GENERALES DE HIGIENE Y SEGURIDAD QUE SE DEBEN DE OBSERVAR Y/O CUMPLIR
EN LOS LABORATORIOS Y TALLERES DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO
DE MÉXICO
SOBRE EL EQUIPO DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN PERSONAL
I. De acuerdo a la naturaleza y las actividades de los
laboratorios y talleres deberán contar con los accesorios o implementos
que permitan combatir cualquier eventualidad, tales como:
a) Extintores.
b) Regaderas de emergencia.
c) Estaciones lavaojos.
d) Mantas contra incendio.
e) Sistema de extracción de gases y polvo.
f) Señalamientos de Protección Civil.
g) Botiquín para primeros auxilios.
II. En la realización de cualquier actividad,
siempre deben utilizarse la ropa y el calzado adecuado; así como
los accesorios para la protección personal, según las
necesidades de la actividad a realizar y las características
del espacio de trabajo. Por seguridad, la persona que no cuente con
la protección adecuada no podrá permanecer en el laboratorio
o taller.
III. La ropa y los accesorios de protección
personal que se recomienda utilizar en los lugares de experimentación
y práctica son:
a) Bata, overol o delantal.
b) Anteojos de seguridad, gafas o goggles y caretas.
c) Guantes.
d) Tapón auditivo o concha auditiva.
e) Casco.
f) Calzado.
SOBRE
LA HIGIENE DURANTE LA PERMANENCIA EN LOS LABORATORIOS Y TALLERES
IV. No se deben consumir alimentos o bebidas, así
como tampoco pueden aplicarse cosméticos, pues existe el riesgo
de contaminación por sustancias químicas o de otro tipo
de material que ponga en peligro la salud..
V. Sólo se permitirá ingerir alimentos
y bebida en los anexos utilizados para guardar las cosas personales
de los profesores.
VI. No se permite fumar.
VII. Los recipientes y frigoríficos de los laboratorios
y talleres nunca deben utilizarse para el consumo y conservación
de alimentos o bebidas.
VIII. Al salir del laboratorio se debe quitar la ropa
de protección y lavarse las manos con agua y jabón.
IX. La ropa de protección utilizada en el laboratorio
o taller se debe de lavar por separado.
SOBRE LA SEGURIDAD PERSONAL DURANTE LA PERMANENCIA EN LOS LABORATORIOS
Y TALLERES
X. El acceso a los laboratorios y talleres debe estar
estrictamente limitado y sólo se permitirá el ingreso
al personal autorizado ya sean maestros, alumnos o visitantes; esto
por el riesgo que representa el manejo de sustancias químicas
y biológicas y/o la operación de máquinas y herramientas.
XI. Cualquier persona que entre a un laboratorio o
taller debe conocer los riesgos con los que se podría enfrentar
durante su permanencia en éste, así que debe tener entrenamiento
en las precauciones de seguridad y los procedimientos apropiados.
XII. Todas las actividades que se realicen en los laboratorios
y talleres deben ser supervisadas por el profesor titular del grupo
o por un responsable designado por la dependencia. Por lo cual queda
estrictamente prohibido trabajar sin la supervisión del profesor
titular. Nunca deberá estar una persona sola en los laboratorios
o talleres y nadie podrá trabajar fuera de los horarios de trabajo
establecidos, a menos que obtenga una autorización especifica
del responsable del área.
XIII. Para empezar a trabajar en el laboratorio o taller,
cualquier persona se debe familiarizar con los elementos de seguridad
disponibles, conocer la ubicación exacta de los extintores, mantas
contra fuego, regaderas de emergencias, estaciones lavaojos y salidas
de emergencias.
XIV. Al trabajar en un laboratorio o taller existe
el riego de sufrir cortaduras o lesiones cutáneas con material
punzo-cortante, material de vidrio roto o por herramientas metálicas
y en consecuencia las heridas pueden infectarse o ser la vía
de entrada de microorganismos patógenos. Es recomendable la aplicación
de las vacunas contra el tétanos (suero antitetánico)
y contra la hepatitis B, esta última sólo cuando se trabaje
con muestras biológicas.
XV. El área de trabajo tiene que mantenerse siempre
limpia y ordenada, libre de cualquier objeto o material innecesario
que pudiera interferir con las actividades a realizar y deben ser desinfectadas
con el producto adecuado al final de la sesión y siempre que
haya ocurrido el derrame de sustancias potencialmente peligrosas.
XVI. El uso de bata (preferentemente de algodón)
es obligatorio, debe de llevarse siempre abotonada y ésta debe
cubrir hasta debajo de las rodillas. Debe evitarse el uso de batas de
material sintético en espacios donde se manejen productos químicos
y/o mecheros.
XVII. En el laboratorio, no deben usarse pantalones
cortos, falda o sandalias. Se recomienda utilizar calzado cerrado que
cubra y proteja completamente los pies; debe evitarse el de tipo guarache.
XVIII. El cabello largo debe llevarse recogido.
XIX. Debe evitarse que las mangas, puños, pulseras,
etcétera, estén cerca de las llamas o de maquinaria eléctrica
en funcionamiento.
XX. Es necesario usar guantes cuando se maneje material potencialmente
infeccioso, radiactivo o tóxico por contacto.
XXI. Cuando se trabaje con muestras biológicas, no se
deberá abandonar el lugar de trabajo ni pasear por el laboratorio
o los pasillos con los guantes puestos ni tocar con ellos objetos de
uso común (teléfono, computadoras, cerraduras, etcétera.).
XXII. En los laboratorios y talleres no se permitirán
actividades diferentes a la que están destinados estos espacios,
como son: los juegos o bromas, correr, empujar, gritar o cualquier otra
conducta que pudiera poner en riesgo la seguridad.
XXIII. Se debe de preparar y adoptar un manual de seguridad
en el laboratorio o taller que contendrá un plan de respuesta
ante emergencias.
EN LA REALIZACIÓN DE LA PRÁCTICA O EXPERIMENTO
XXIV. Se debe de utilizar ropa de protección
y accesorios adecuados (batas u overoles, gafas o caretas, guantes,
etcétera).
XXV. Leer atentamente las instrucciones antes de hacer
una práctica o experimento.
XXVI. No se puede hacer uso de equipos, aparatos o
instrumentos sin autorización del profesor titular o del responsable
del área; así como tampoco debe dárseles un uso
diferente al cual son destinados.
XXVII. No está permitido realizar experimentos
no autorizados por el profesor y efectuar actividades diferentes a las
que están destinados los espacios.
XXVIII. Antes de realizar cualquier prueba o experimento,
debe conocerse y tenerse en cuenta:
a) Las principales propiedades físicas y químicas de las
sustancias a utilizar, así como los riesgos de su manipulación.
b) El uso y funcionamiento de las herramientas, equipo, aparatos, etcétera;
y jamás se debe utilizar un equipo o aparato sin conocer perfectamente
su funcionamiento
c) Que para realizar cualquier prueba o experimento, se deben tomar
las medidas de seguridad adecuadas y antes de utilizar cualquier tipo
de material o instrumento asegurarse de que está en perfectas
condiciones de uso.
d) Siempre respetar las áreas especificas destinadas para realizar
el trabajo y utilizarlas con el máximo cuidado, atendiendo a
las indicaciones del responsable del área o a los manuales de
uso o de las Hoja de Datos de Seguridad de Materiales, según
sea el caso.
XXIX. Seguir todas las indicaciones de seguridad que
se señalan en cada equipo o reactivo, así como las señaladas
en cada práctica.
XXX. No utilizar material de vidrio en mal estado (aumenta
el riesgo de accidentes).
XXXI. El material y los aparatos utilizados tienen
que dejarse siempre limpios y ordenados.
EN
EL MANEJO DE SUSTANCIAS QUÍMICAS Y BIOLÓGICAS
XXXII. Todas las sustancias químicas y biológicas
deben ser almacenadas en espacios apropiados y seguros. Debe tomarse
en cuenta su compatibilidad, etiquetándolos claramente con su
contenido y toxicidad.
XXXIII. Se debe de contar con un inventario de las
sustancias químicas y es muy importante verificar las sustancias
que no se utilizan, que están en exceso, así como la caducidad
de los mismos, con el fin de depurar la cantidad existente en el almacén.
XXXIV. No deben transportarse innecesariamente los
reactivos de un sitio a otro del laboratorio. Si tuviese que hacerlo,
se debe tener cuidado con las botellas, las cuales deben ser siempre
transportadas tomándolas por el fondo, nunca por el cuello o
la boca.
XXXV. Todas las sustancias químicas tienen que
ser manipuladas con mucho cuidado. Se debe evitar el contacto directo
de productos químicos con la piel, especialmente de los tóxicos
y corrosivos; por lo que se recomienda emplear guantes de un sólo
uso cuando se utilicen estas sustancias. Cuando se trabaje con muestras
biológicas, es necesario usar guantes para evitar que la piel
entre en contacto con las toxinas, sangre, materiales infecciosos o
animales infectados.
XXXVI. Las sustancias que produzcan vapores tóxicos,
irritantes, corrosivos, lacrimógenos, o que sean inflamables
se deberán manejar con las máximas medidas de seguridad,
evitando en lo posible su utilización. Si se trabaja con ellos
deberá hacerse dentro de campanas de extracción.
XXXVII. Debe evitarse el contacto directo de manos
y cara con las sustancias químicas que son irritantes a la piel
y mucosas, así como la inhalación directa de sus vapores.
XXXVIII. Para percibir cualquier vapor de una sustancia
química, debe seguirse la siguiente técnica: formar una
ligera corriente de aire con la mano, de la boca del recipiente hacia
la nariz.
XXXIX. La transferencia de sustancias químicas
o muestras biológicas con pipeta nunca ha de realizarse succionando
con la boca, sino que deberá utilizarse un dispositivo especial
para extraer líquidos con pipeta, como perilla de hule o propipeta;
o bien utilizar una jeringa. De ser posible esta operación debe
de realizarse en la campana de extracción o en una cabina de
bioseguridad.
XL. Los frascos de los reactivos químicos deben
cerrarse herméticamente después de ser utilizados.
XLI. Cuando se trabaje con agentes infecciosos deben
colocarse señales de precaución en un lugar visible, indicando
el nivel de riesgo de los agentes.
XLII. Todos los reactivos químicos o biológicos
derramados tienen que ser limpiados inmediatamente.
XLIII. Para el manejo de sustancias químicas y biológicas
deberán conocerse sus principales propiedades físicas
y químicas, así como los posibles riesgos en su manipulación;
de tal manera que se puedan tomar las medidas de seguridad adecuadas.
Las propiedades más importantes a considerar son:
a) Punto de fusión y de ebullición.
b) Estado de agregación o estado físico en que se debe
manejar.
c) Solubilidad en agua.
d) Punto de inflamación.
e) Límites de inflamación.
f) Inestabilidad térmica.
g) Temperatura de auto ignición.
h) Presión de vapor a temperatura ambiente.
i) Reactividad.
j) Concentración máxima permisible en el ambiente.
k) Toxicidad.
l) Vías de ingreso al organismo.
m) Antídotos en caso de intoxicación.
XLIV. Debe restringirse el uso de sustancias químicas
que presenten propiedades carcinogénicas, mutagénicas
o teratogénicas; éstas deberán ser retiradas su
uso en las prácticas de docencia y en casos muy necesarios serán
utilizadas sólo en prácticas demostrativas. Por lo tanto,
se recomienda sustituir dichas sustancias con otras que no presenten
toxicidad y de no haberlas, emplear otras que representen un menor riesgo.
XLV. Antes de utilizar o desechar una sustancia química,
se debe consultar la bibliografía apropiada y tomar las medidas
de seguridad indicadas, tanto para su uso como su disposición
final.
EN
EL MANEJO DE DESECHOS DE ORIGEN QUÍMICO Y BIOLÓGICO
XLVI. Los desechos o residuos químicos y biológicos
(sólidos y líquidos) generados durante la realización
del trabajo experimental, deberán colectarse en los recipientes
indicados para cada tipo de sustancia, de acuerdo con la clasificación
que ha establecido el Programa de Protección al Ambiente de
la Universidad. Por lo cual queda estrictamente prohibido arrojarlas
o depositarlas en otros medios no autorizados.
XLVII. Queda estrictamente prohibido que sean vertidos
en el drenaje sustancias o residuos químicos, cultivos de microorganismos
o muestras biológicas. No debe ser depositado directamente en
la basura y/o el drenaje cualquier desecho que cause algún daño
al ambiente.
XLVIII. Antes de la disposición final de los
desechos o residuos químicos y biológicos, se deberá
proceder a su recuperación, destrucción, inactivación
o minimización, con el fin de reducir la cantidad inicial y el
riesgo potencial.
XLIX. Los restos de los animales de laboratorio (ratas,
conejos, etcétera) utilizados en la realización de experimentos,
deberán ser colocados en bolsas de plástico y congelados
hasta su traslado para su incineración. Sólo se podrán
enterrar o desechar directamente a la basura cuando no presenten material
infeccioso o químico, previa autorización del Programa
de Protección al Ambiente.
L. Los cultivos microbiológicos (instrumental
contaminado, placas de Petri, extractos líquidos, etcétera),
sangre y hemoderivados en forma líquida, residuos de animales
infecciosos, residuos anatómicos, residuos cortantes y punzantes
(hojas de bisturí, agujas) y material de vidrio contaminado o
roto (pipetas, portaobjetos, cubreobjetos, etcétera) deberán
manejarse como material biopeligroso; por lo que debe evitarse el contacto
directo con estos materiales y para su manipulación es necesario
utilizar la ropa de protección adecuada.
LI. El material contaminado como pipetas, jeringas,
agujas, cánulas, tubos para muestra y otros instrumentos u objetos
afilados, deberá colocarse en un recipiente metálico o
de plástico rígido; posteriormente, antes de ser reutilizado
o desechado, se deberá desinfectar o esterilizar mediante los
métodos químicos o físicos adecuados.
NOTA:
Estos lineamientos son aplicables de manera total o parcial a los laboratorios
y talleres de la Universidad; sin embargo, cada laboratorio y taller
requerirá de lineamientos más específicos dependiendo
de las características y las necesidades particulares de funcionamiento.
Cada espacio deberá elaborar y establecer sus propios lineamientos
sin entrar en contradicción con los lineamientos generales anteriormente
expuesto.
Toluca,
México, 20 de septiembre de 2006.
|