Génesis
de la Universidad
En el número
9 de la calle Triunfo de la Libertad, del antiguo pueblo de
Tlalpan, hoy delegación política del Distrito
Federal, pueden observarse todavía algunos vestigios
de un antiguo edificio del siglo XIX que fue conocido con el
nombre de Casa de las Piedras Miyeras.
En ese lugar se
inauguraron las cátedras del Instituto Literario del
Estado de México, una vez que fue establecido, por decreto
del Congreso, cuando Tlalpan era todavía capital de la
entidad, el 3 de marzo de 1828.
La fundación
del colegio fue sugerida por el ilustre liberal José
María Luis Mora. Durante su primera época funcionó
bajo la dirección del fraile José de Jesús
Villapadierna y llegó a tener una población de
350 alumnos.
Dos años
después, tuvo que ser clausurado por haberse ordenado
el traslado de los poderes públicos a Toluca, la nueva
capital, pero de aquel tiempo han sido identificados dos ex
alumnos notables: el general Miguel Blanco, ministro de guerra
del presidente Juárez y el jurista Manuel Larráinzar
Piñeiro.
El Instituto fue
restablecido en Toluca, en 1833, por decreto del gobernador
Lorenzo de Zavala, en un edificio del siglo XVIII conocido como
el Beaterio, que es hoy, todavía, sede administrativa
de la Universidad Autónoma del Estado de México.
Al iniciar su
segunda época, el Instituto fue dirigido por el poeta
José María Heredia, que vino a México invitado
por el presidente Guadalupe Victoria y que en Toluca desempeñó
varios cargos públicos y editó su famosa revista
Miscelánea.
En 1835, al promulgarse
la constitución llamada de Las siete leyes, que
instaló en México un gobierno centralista y convirtió
los estados en departamentos, el Instituto fue clausurado de
nueva cuenta y permaneció así hasta 1846, año
en que el gobernador Francisco Modesto de Olaguíbel,
al restaurarse el federalismo, decretó su segunda y definitiva
reapertura.
A partir de entonces,
el Instituto Literario de Toluca inició una época
muy brillante que le dio fama y prestigio en todo el país.
Entre los maestros de aquel tiempo figuran el famoso liberal
Ignacio Ramírez el Nigromante, el general Felipe
Berriozábal y el pintor Felipe S. Gutiérrez, y
entre los alumnos, Ignacio Manuel Altamirano, Juan A. Mateos,
Joaquín Alcalde, Gumersindo Mendoza y Jesús Fuentes
y Muñiz, entre otros. El director era don Felipe Sánchez
Solís.
En 1851, la actividad
institutense se consolidó, al ser promulgada la primera
Ley Orgánica por el gobernador Mariano Riva Palacio,
quien, además, dotó al colegio con un taller de
Tipografía y Litografía, del cual salieron importantes
publicaciones.
Las actividades
no volvieron a suspenderse, ni siquiera en 1848, cuando los
soldados estadounidenses entraron a Toluca y ocuparon el edificio
escolar como cuartel, ni durante los años de la intervención
francesa (1862-1867), cuando los institutenses tuvieron que
refugiarse en el ex convento del Carmen para seguir trabajando.
Un episodio heroico
del colegio ocurrió cuando un numeroso contingente de
profesores y alumnos, alistados como voluntarios en la Brigada
Berriozábal y apoyados por batallones de Lanceros y Ligeros
de Toluca, tuvieron brillante participación en la histórica
batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1862.
(Aquellos hechos
fueron preludio de una tradición liberal y nacionalista,
heredada de Mora, Ramírez y Berriozábal, que se
manifiesta todavía cada 18 de julio, en una velada luctuosa
por la muerte de Juárez, realizada por primera vez en
1872).
Otro hecho importante
de aquel tiempo, fue que en 1872, el director, don Jesús
Fuentes y Muñiz, fundó en el Instituto la Escuela
Normal de Profesores de Instrucción Primaria, una de
las primeras del país, que en 1882 se convirtió
en Escuela Normal Anexa, dando origen al normalismo en el Estado
de México.
Restaurada la
República, el Instituto Literario –que en 1886
adoptó el nombre de "Científico"–
tuvo una destacada labor que se prolongó desde los últimos
años del siglo pasado hasta la primera mitad del actual.
Alumnos que pasaron por sus aulas tuvieron brillante futuro,
como Andrés Molina Enríquez, José Vasconcelos,
Gustavo Baz, Horacio Zúñiga, Daniel Cosío
Villegas y Adolfo López Mateos.
En los meses de
febrero y marzo de 1928, el Instituto celebró su primer
centenario con brillantes festejos, entre los cuales destacaron
la presentación del himno institucional, escrito por
el poeta Horacio Zúñiga, y la colocación
de la primera piedra del monumento a los maestros institutenses,
que es obra del arquitecto Vicente Mendiola y del escultor Ignacio
Asúnsolo.
En 1943, un prolongado
movimiento de estudiantes y profesores, iniciado diez años
atrás, culminó exitosamente cuando el gobernador
del estado, Isidro Fabela, reconoció la autonomía
del Instituto, que a partir de entonces fue identificado con
las siglas: ICLA.
De 1944 a 1946,
el licenciado Adolfo López Mateos ocupó el puesto
de director y sentó las bases de la transformación
del colegio en universidad, la cual no fue posible de momento,
pero sí diez años después, cuando el 21
de marzo de 1956 se aprobó en el Congreso la ley orgánica
que dio vida a la Universidad Autónoma del Estado de
México.
Establecida inicialmente
con seis escuelas y facultades –Preparatoria, Medicina,
Jurisprudencia, Comercio, Enfermería y Pedagogía
Superior– su primer rector fue el licenciado Juan Josafat
Pichardo, quien antes había sido, en dos ocasiones, director
del Instituto Científico y Literario.
Los avances de
la Universidad fueron rápidos y espectaculares. En 1964,
el presidente López Mateos inauguró la Ciudad
Universitaria de Toluca, edificada en el antiguo cerro de Coatepec
con sólido apoyo de los gobernadores Gustavo Baz y Juan
Fernández Albarrán, ambos ex alumnos del Instituto
Científico y Literario.
En otro rumbo
de la ciudad, en tanto, se desarrolló el "campus
Colón", formado por la Escuela Preparatoria y las
facultades de Química, Medicina, Enfermería y
Odontología.
La disponibilidad
de nuevos espacios hizo crecer la matrícula y propició
la creación de nuevas escuelas y facultades. En 1978
se iniciaron formalmente los procesos de investigaci6n de manera
institucional y en esa década surgieron los estudios
de posgrado.
Otro eje de expansión
de la Universidad fue el "campus Cerrillo", integrado
básicamente por las facultades de Agricultura y Veterinaria,
creadas en la década de los setenta. En los años
siguientes surgieron facultades como Turismo, Geografía,
Ciencias de la Conducta y Antropología, que inicialmente
fueron academias de la Facultad de Humanidades, existente desde
la fundación de la Universidad, primero como Escuela
de Pedagogía y después como Escuela de Filosofía
y Letras.
En otro momento
fueron establecidas, en Ciudad Universitaria, las facultades
de Arquitectura, Economía y Ciencias Políticas.
Entre las de más
reciente creación se encuentran las facultades de Planeación
Urbana y Regional y Ciencias.
En 1984 comenzó
a aplicarse un programa de desconcentración de la educación
superior que permitió extender los servicios educativos
a diferentes regiones del Estado de México. En la actualidad
existen unidades académicas profesionales en Temascaltepec,
Atlacomulco, Amecameca, Zumpango, Texcoco, Atizapán de
Zaragoza, Ecatepec y Valle de Chalco y está en proyecto
la de Valle de Bravo.
Al aproximarse
el fin de siglo, la Universidad imparte 47 licenciaturas y 2
carreras técnicas; 84 programas de posgrado: 37 especializaciones,
36 maestrías y 9 doctorados. Además, mantiene
funcionando 12 centros de investigación y cuenta con
un sistema de educación a distancia, iniciado en 1996.
La matrícula
total asciende a 57 mil estudiantes, incluidos los que asisten
a 70 escuelas incorporadas, preparatorias y profesionales.
Su marco jurídico
está determinado por una ley estatal –que data
de 1992 y sustituye a la de 1956–, y por el Estatuto Universitario,
aprobado en 1996.
Hechos
Históricos de la UAEM (Cronología)
1828: El Instituto Literario se establece en Tlalpan.
1830: primera clausura, por
traslado de poderes.
1833: reapertura en Toluca.
1835: segunda clausura, por
la Constitución de "Las siete leyes".
1846: reapertura definitiva.
1886: el instituto adopta el
nombre de Científico y Literario.
1887: se crea el escudo institucional
y surge el lema: "Patria Ciencia y Trabajo".
1889: por decreto, al nombre
del instituto se le agrega el de "Porfirio Díaz".
1915: el Instituto se denomina
"Ignacio Ramírez".
1920: el Instituto vuelve a
llamarse "Científico y Literario".
1943: el Instituto conquista
su autonomía.
1956: se crea la Universidad
Autónoma del Estado de México.
1964: se inaugura la Ciudad
Universitaria.
1984: Se inicia el programa
de desconcentración de la educación superior.
1992: se promulga la nueva Ley
de la Universidad, que sustituye a la de 1956.
1995: se imparte el primer doctorado.
1996: entra en vigor el Estatuto
Universitario.