Introducción

Los estudios de género pretenden ampliar los conocimientos con base en diversas posturas y pensamientos, con el fin de promover una cultura de igualdad en nuestros tiempos. Ser ama de casa y profesionista son una nueva perspectiva. Existen mujeres profesionistas que trabajan, luchan por ser mejores, por sobresalir en su trabajo y por mantener el cariño y respeto en el hogar. Ha quedado atrás el pensamiento de que la mujer debe quedarse en casa al cuidado de los hijos, ahora hemos demostrado que podemos con la responsabilidad de un hogar y, a su vez, con la de un trabajo digno.

Como mujeres, debemos celebrar nuestros logros para que nos motiven a ser mejores ejemplos a seguir y, así, demostrar que somos tan capaces como el hombre, que existe una equidad de géneros, lo cual nos impulsa a tener mayores conocimientos.

Te invito a ti, mujer, a sobresalir como profesionista, a demostrarle al mundo de lo que eres capaz. Hombres y mujeres somos iguales o qué, ¿a caso el hombre pinta diferente a la mujer?, ¿el hombre conduce un auto con otras técnicas diferentes?, ¿el hombre obtiene sus logros por causas diferentes a la mujer? Ya basta de las diferencias entre el hombre y la mujer… somos iguales.

A continuación se presenta una breve reseña de los antecedentes de las mujeres que han logrado quedar en la historia como grandes precursoras y genios capaces de defender la libertad de pensamiento, de oportunidades.

La mujer de hoy ha logrado ser escuchada, dar y aportar ideas de mujeres de su medio, obteniendo poco a poco un lugar por el que desde hace muchos años se había luchado. Algunas pelearon por la igualdad de géneros; querían ser escuchadas al igual que el hombre; tenían la razón y nunca tuvieron miedo a realizar actos que, incluso, las llevaran a la muerte por sus ideales. Safo —poeta a quien Homero llamó la “Décima Musa”— nació en la isla de Lesbia, originándose la palabra “lesbiana”, con la cual hoy se llama a las mujeres homosexuales; por ello, quizá basó su ira contra algunos literatos que querían desacreditarla, porque la homosexualidad se consideraba “contra natura”. Aquí observamos que desde la antigüedad a la mujer se le ridiculizaba por alguna característica personal para no hacerla participe en las de la sociedad, lugar que sólo le correspondía al hombre.


Otro ejemplo en el campo de la Ciencia es el de Hypatia, filósofa, astrónoma y matemática, despedazada por una muchedumbre airada que la acusaba de ser "bruja", por ser hebrea y por ser capaz de pensar y enseñar "como un hombre". Es indignante como éste, con tal de no sentirse desplazado, inventa y envuelve al pueblo con pensamientos macabros para deshacerse de la que pudiera demostrar una capacidad intelectual similar a la suya.


No podemos dejar de mencionar que en la Edad Media Juana de Arco —visionaria religiosa y genio de las artes bélicas— fue condenada por los obispos franceses, quienes la calificaron de “hereje” quemándola viva en la hoguera.


Durante el Renacimiento se destacan varias mujeres en el campo de las artes, tales como Artemisia Gentileschi. Esta pintora fue torturada por la Inquisición en el juicio contra su maestro Tassi, a quien el padre de Artemisia acusaba por haberla violado y por negarse a cumplir su promesa de casarse con ella. Artemisia continuó pintando toda su vida; su serie de cuadros sobre "Judith decapitando a Holofernes" refleja su ira inconsciente contra el poder patriarcal que tanto daño le hizo.


De la Revolución Francesa, se menciona a aquella gran defensora de los derechos de las mujeres, Olympe Des Gouges, quien la guillotina cobró sus esfuerzos.

No debemos olvidarnos de los ideales de estas y otras mujeres más, que hoy son la base de la liberación femenina, ya que dejaron su huella plasmada en la historia; asimismo, debido a su valentía fueron señaladas, torturadas y hasta ejecutadas por hombres que no las consideraron sus iguales.

En el siglo XIX las mujeres empiezan a tomar cada vez más fuerza en las ciencias, la literatura y las artes. Se van abriendo camino al reconocimiento de sus obras. En el campo político, la historia se ha encargado de destacar sus excepcionales hazañas, luchadoras por la independencia de sus países como la cubana Mariana Grajales. Entre las científicas, tenemos, por ejemplo, a una María Mitchell, la astrónoma norteamericana descubridora de cometas, primera mujer miembro de la American Academy of Arts and Sciences, vencedora de los prejuicios de quienes querían cerrarle las puertas; también destaca Ada Lovelace, quien desarrolló un sistema binario de computación empleado en este siglo en la cibernética.

Son sólo algunos ejemplos de mujeres que han puesto en alto la palabra MUJER y que le han demostrado al hombre lo iguales que somos y que unidos podemos obtener logros y ser capaces de mejores descubrimientos, que una cultura de equidad en el trabajo y en equipo servirá para sobresalir y luchar por un futuro que nos beneficie a todos.


La mujer a través de la historia

“No se trata de defender la causa de la mujer contra el hombre sino de la insistente reivindicación de la mujer para tener derecho a hablar, porque el mundo necesita oír su voz” (Cooper, 1982). En el siglo XX, en los años 70 comenzó un interés por el análisis y la comprensión de lo que sucedió y sucedía en la vida de las mujeres, de ahí comenzó a comprenderse el valor de sus logros y sus capacidades. El movimiento femenino hizo oídos para escuchar a la mujer. “En 1970 unas feministas parisinas llegaron en procesión ante el arco del triunfo para depositar una ofrenda floral ‘a la mujer del soldado desconocido’ (cuya tumba fue ubicada ahí al término de la Primera Guerra Mundial” (Dumon, 1982).

A partir de este movimiento las mujeres empiezan a tomar conciencia de que si el hombre ha obtenido logros, en gran parte se debe a su compañera, ya que es ella la que ha estado a su lado: guerrero, poeta, científico, deportista..., dándole ánimos y defendiendo sus ideales. Si bien recuerdo, la mujer ha sido la inspiradora de varias obras de arte, creadas por hombres que la toman como modelo para escribir poemas y canciones que los han llevado al triunfo.

“En América Latina por ejemplo Charles Bóxer; en los Estados Unidos Carl Degler, quien publica en 1970 el primer libro universitario de historia en el que la mujeres tienen su lugar” (1975). Es ahí donde comienza la gran revolución por el feminismo, grandemente criticado por algunos hombres, ya que la mujer no sólo consigue ser libre en cuanto a ideas, modo de ser, estudios, logros, etc. —algunas confundieron la libertad de pensamiento y libertad de actuar con el libertinaje—, sino también surgen divorcios continuos, maltrato a los hombres, infidelidades por parte de la mujer, abandono de hogar, niños maltratados, etc. Esto no quiere decir que todas las mujeres huyeron de sus responsabilidades culpando al movimiento.

“Es aquí donde desemboca el largo camino que he seguido, pasando de los campesinos a la nobleza; del estudio de las herramientas de producción y comercio al de los lazos de parentesco; de los sistemas ideológicos a los de los sueños. ¿Cómo se puede pretender dar un juicio global y serio sobre la población cuyas costumbres y creencias me empeño en descubrir desde hace 50 años, si olvido estudiar de cerca a la mitad de ella? Más aún, es extraño que haya tardado tanto en preocuparme de la historia de las mujeres”. ¿Por qué? (Duby, 1981).

Georges Duby hace mención de la importancia que tiene el estudio de la mujer para saber las causas y consecuencias que la han llevado a actuar de maneras distintas, y resalta la importancia de la otra mitad de la población: la mujer.

A partir de los años 70 se comienza a crear archivos que hablen del sexo femenino y no sólo del hombre, partícipe principal de la historia. “Los archivos de las mujeres lo constituyen también los testimonios autobiográficos, a menudo solicitados con el propósito de hacer escuchar las voces de las mujeres que expresan ideas con sus propias palabras” (Dumon, 1982).

“Si las mujeres están consagradas al misterio de la reproducción maternal y casera, enterradas en la repetición de lo cotidianamente doméstico, ¿vale la pena dejarlo estampado en el relato?” (Perrot, 1995). Hoy en día la mujer es reconocida por el gran trabajo que hace en casa; llevar las riendas de un hogar no es fácil, cuidar hijos, administrar el dinero para que alcance, saber llevar una relación de pareja; hace años la mujer callaba y era obligada por el marido a recibir órdenes y en ocasiones gritos y golpes; actualmente, puede decirse que la mujer afronta las consecuencias de sus actos, que es libre de opinar y capaz de obtener logros, como Ana Gabriela Guevara, medallista olímpica que ha puesto el nombre de México en alto; grandes empresarias que ocupan puestos importantes como Brenda Barnes de 43 años que en 1997 renuncia a su cargo de directora de Pepsi-Cola, después de estar 22 años en este puesto para consagrarse a su familia; ésta es una muestra de que la mujer puede obtener triunfos al lado de su marido y no olvidarse de la responsabilidad de un hogar.

“El silencio pesa sobre las mujeres como un oscuro manto. Miles y miles desfilan silenciosas, casi invisiblemente por los rincones de una historia que las desconoce, las acalla, las desdibuja o simplemente no las nombra. Esta condena al silencio está encontrando una respuesta contundente” (Serie Protagonistas de la Historia, 1997).

Es necesario resaltar que existieron religiosas encargadas de la parte femenina de la educación de las prisiones y de los orfelinatos; la mujer ha desempeñado un papel muy importante en la sociedad aunque en ocasiones se le aparte de su papel en la historia.

“Lo que se quiere es un mundo de información, en el fondo, ¿acaso había otra manera de inculcar el hecho de que la historia de las mujeres es la de la mitad de la humanidad, a veces la de mayoría?” (Woolf, 1980). Una mujer digna de ser reconocida es la escritora mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, quien reveló ser una niña prodigio aprendiendo a leer a los tres años de edad; a pesar de que en aquella época no era habitual que las mujeres accedieran a la cultura, esta monja joven y educada se atrevió a escribir en ese entonces su célebre poema: “…Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis…” (De la Cruz).

Este verso es un ejemplo claro de la poesía feminista. El hombre en todos los tiempos comenta cosas acerca de la mujer sin tomar en cuenta que casi todo lo que hacemos es por ellos. La forma en que piensa y actúa la mujer es distinta a la del varón, ¿cómo un hombre va realizar tareas de casa o cómo una mujer va a desempeñar puestos en grandes compañías? En nuestros tiempos ya todo es posible. Patricia Camacho Quintos habla acerca de la danza en los hombres: “…la perspectiva de género se convierte en los anteojos para mirar la danza, así como la manera en que se forja y vive la masculinidad entre quienes se dedican a esa disciplina” (Camacho, 2000).

En este libro se habla de grupos de varones que luchan por ejercer una masculinidad diferente a la impuesta por el mandato cultural a los hombres, y de mujeres llenas de fuerza física.

Aún falta una tarea por hacer: erradicar el machismo que existe en algunas regiones del país y del mundo, pues involucra a los que no logran entender que la mujer es importante en la sociedad y que temen ser sustituidos en cuanto al trabajo; se olvidan que a ella se deben grandes logros en la historia, que desde hace años, es ella la que ocupa un lugar en los archivos.

“El machismo es un eucaliptito. El eucalipto es un árbol grandísimo, se encumbra y es más alto que los demás árboles que están alrededor de él; por otro lado, sus raíces se profundizan tanto que absorben todos los nutrientes de la tierra y destruyen la vegetación y todo lo que está alrededor de él, algo así es el machismo” (Broadbent, 1988).


“Las mujeres son parte integrante de la historia, los hombres no contribuyen a ello, sino como otra mitad y, por consiguiente, lo que relaciona a hombres y mujeres y los diferencia socialmente —el género— es la trama de una historia humana” (Dumon, 1982).

Gracias a su lucha, las mujeres han obtenido logros que han ayudado a que los hombres tengan una mejor perspectiva de sí mismos y de ellas.


Contamos con treinta ganadoras de premios Nobel desde 1903 a 1998 —fecha en que por primera ocasión el sexo femenino recibió este galardón—. Los premios se distribuyen así: dos en Física, tres en Química, seis en Fisiología y Medicina, diez de la Paz y nueve en Literatura. Estas 29 mujeres (una de ellas, Marie Curie, recibió dos premios) conforman sólo un 5% de los Premios Nobel otorgados desde su inicio.

Considerando las enormes resistencias que las mujeres han encontrado y aún encuentran para ejercer sus profesiones y acceder a los santuarios de la ciencia, donde se encuentran los recursos para investigar, es todavía mayor su mérito. A continuación se presentan breves reseñas sobre algunas de “las Novelistas” (Ramos, 1992).


Premios Nobel de la Paz:


Bertha Von Suttner (Austria). Conocida novelista y notable pacifista. Su novela ¡Abajo las Armas! sólo fue superada en popularidad en el siglo XIX por La Cabaña del Tío Tom, escrita por otra mujer: Harriet Beecher Stowe.


Jane Addams (Estados Unidos). Reformadora social, pacifista y sufragista. Primera mujer en ocupar la Presidencia de la Conferencia Nacional de Trabajo Social en Estados Unidos (1910).


Emily Greene Balch (Estados Unidos). Economista, reformadora social y pacifista. Fue Secretaria de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad de 1919 a 1922.


Mairead Corrigan (Irlanda del Norte). Premiada por su intenso trabajo tratando de reconciliar a las dos comunidades religiosas más importantes de Irlanda.


Betty Williams (Irlanda del Norte). Premiada simultáneamente y por las mismas razones que Mairead Corrigan.


Madre Teresa de Calcuta (India). Originaria de Albania; fundó una orden de monjas, las Misioneras de la Caridad, agregando a los tres votos tradicionales de las religiosas, pobreza, castidad y obediencia, otro más: servir a los pobres. Sus contribuciones en este sentido han sido extraordinarias.


Alva Myrdal (Suecia). Socióloga. Directora del Departamento de Ciencias Sociales de la UNESCO de 1951 a 1955. Gran defensora del desarme internacional.


Aung San Suu Kyi (Myanmar). Hija del gran líder de la lucha nacionalista de Birmania, Aung San; se ha convertido en líder del movimiento democrático de su país, sufriendo por ello persecuciones y presidio político.


Rigoberta Menchú (Guatemala). Elegida para el premio en reconocimiento de sus esfuerzos en pro de la justicia social, la defensa de los indígenas de Guatemala y la reconciliación etno-cultural en América Latina.


Jody Williams (Estados Unidos). Premiada por su liderazgo en la campaña en favor de la prohibición y eliminación de los campos minados.


Premios Nobel en Literatura:


Selma Lagerloff (1858-1940). Novelista sueca cuya obra hunde sus raíces en el mito, la leyenda y a menudo en lo sobrenatural. Se inspiró en el folklore y la narrativa oral de su país. Se le considera sin paralelo en la literatura sueca por sus dotes narrativas. Su autobiografía (en varios volúmenes) fue un best-seller en la década de los 30.


Grazia Deledda (1875-1936). Novelista italiana. En obras como La Madre ofrece una visión naturalista de la vida esforzada y difícil del campesinado de Cerdeña, donde había nacido. Su novela Cósima es autobiográfica.


Sigrid Undset (1882-1949). Novelista noruega. Buena parte de su obra (como Kristin Lavransdotter y la tetralogía El señor de Hestviken) está inspirada en la historia medieval de su país. Sus novelas muestran la erudición y el estilo original y sereno de la autora.


Pearl Back (1892-1973). Novelista y biógrafa nacida en Estados Unidos. Hija de misioneros protestantes norteamericanos; pasó su juventud en China, cuya sociedad retrata en la más famosa de sus obras La buena tierra. Escribió más de 80 libros. Su estilo simple y directo, así como muchos de sus temas muestran la influencia de la novelística china.


Gabriela Mistral (1889-1957). Nacida en Chile; su verdadero nombre era Lucila Godoy. Educadora, ensayista y, sobre todo, poeta. Fue la primera escritora de América Latina que recibió el Premio Nobel. Durante 20 años se desempeñó como cónsul de su país. Su poesía ha sido traducida a muchos idiomas. Poetas como Pablo Neruda y Octavio Paz reconocieron su influencia.


Nelly Sachs (1891-1970) Poeta y dramaturga de origen judío, nacida en Alemania pero nacionalizada en Suecia; comenzó a escribir poesía a los 17 años. En 1940, durante el Nazismo, huyó de Berlín y radicó en Suecia. Su poesía lírica y dramática a menudo trata sobre temas relacionados con la historia del pueblo hebreo.


Nadine Gordimer (1923- ). Novelista surafricana, de padres judíos, cuya obra toma posición contra la discriminación racial reinante en su país. Uno de sus temas recurrentes es la injusticia del sistema del apartheid y los conflictos morales que éste supone para la clase media blanca. Muy admirada por la fuerza de sus diálogos y por su habilidad de escribir apasionadamente sin caer en dogmatismos. Entre sus obras tenemos La historia de mi hijo, Un mundo de extraños y Ocasión para amar.


Toni Morrison (1931- ). Novelista de Estados Unidos cuya obra retrata la situación de la población negra (a la que ella pertenece) en su país. Creció en Ohio durante la Gran Depresión, en una familia pobre, pero muy unida. Mostró dotes extraordinarias desde la niñez. Sus obras incluyen Sula, Canción de Salomón y Jazz. Hija amada (Beloved), una de sus novelas más aclamadas, ha sido llevada a la pantalla recientemente.


Wislawa Szymborska (1923- ). Poeta nacida en Polonia; muy pronto se desilusionó del comunismo y su poesía adquirió un carácter mucho más personal y apolítico.


Mujeres Laureadas en otras categorías:


En Física: 1903, Marie Curie; 1963, Maria Goeppert Mayer.


En Química: 1911, Marie Curie; 1935, Irene Joliot Curie; 1964, Dorothy
Crowfoot Hodgkin.


En Fisiología y Medicina: 1947, Gerty Radnitz Cori; 1977, Rosaly Sussman
Yalow; 1983 Barbara McClintock; 1986, Rita Levin Montalcini; 1988, Gertrude Elion; 1995, Christiane Nusslein-Volhard.


Estas mujeres son un ejemplo de lo que se puede lograr en los ámbitos de la ciencia, educación, cultura y tecnología. También es necesario incluir a todas aquellas que día a día se esfuerzan por tener un hogar limpio, por hacer de la cocina una gastronomía imprescindible, a quienes hacen de sus hijos hombres de bien, luchan porque sus hijos abandonen los vicios, mujeres que sufren y callan. “Si el poder se mide en términos de capacidad de actuación o de transformación, ¿por qué no se reconoce como una manifestación del mismo esta actuación callada de tantas mujeres?” (García, 2000).


“Las mujeres igualmente deberíamos sacar nuestra verdad oculta, ¿o deberíamos decir ocultada? Para sentirnos orgullosas de nuestras antepasadas, para incorporarla a nuestro presente, para poder transformar aquellos aspectos que nos han asumido en una situación de sometimiento para ofrecerla a la humanidad, hombre y mujeres, en su aspecto positivo, para conseguir que juntos avancemos, para juntos, hacer historia” (García, 2000).


Si recordamos, los hombres siempre han estado al frente de grandes puestos y en general ha destacado más su historia. “Los que controlan el mundo de la economía y por los que ésta se desenvuelve: empresas, finanzas… cómo ha influenciado los que tenían en sus manos el control de las armas, cómo se ha justificado desde ámbitos religiosos ideológicos, el poder siempre ha sido ejercido por los hombres. Ellos se han enriquecido o arruinado, ellos han ganado y perdido guerras, ellos se han subido a pulpitos y a las tribunas. La historia escrita ha sido la historia de sus vidas. Sin embargo, ambas entendíamos que si la historia transmitida es parcial por que siempre la escriben los ganadores, más parcial es aún si se tiene en cuenta la sistemática ocultación de la aportación de las mujeres a esa historia” (García, 2000).


Conclusiones


El estudio de género ha tomado una gran importancia hoy en día. Nos ayuda a estudiar y comprender mejor la historia de las mujeres y lo que las ha llevado a distinguirse y que tiene las mismas capacidades físicas e intelectuales.


El estudio de género está basado en hechos y pensamientos reales que con el tiempo han sido plasmados en la historia; la lucha continúa por crear un ambiente de igualdad entre hombres y mujeres, pero ha valido la pena, aunque todavía falta mucho por hacer, ya que en nuestro presente siglo XXI, aún existe el famoso “MACHISMO”, que obstruye la forma de pensar del hombre y lo paraliza a tener una visión amplia y mejor de la vida en conjunto y de la vida en armonía. Recordemos que la familia es el eje principal de la sociedad y está conformada por un hombre y una mujer, de tal manera que juntos logran objetivos y tareas de conveniencia y fluidez para ambos; tratamos de lograr dentro de la sociedad que hombres y mujeres tengamos un equilibrio tanto emocional como profesional.


En la actualidad existe ya un centro llamado CORIAC, el cual lucha por relaciones igualitarias. Es una organización que nace en febrero de 1993 en la ciudad de México como un espacio de reflexión y transformación para quienes estén interesados en mejorar su forma de vida. Se desarrollan iniciativas que apoyan los cambios personales y colectivos de los hombres hacia relaciones igualitarias con las mujeres.
El estudio de género ha venido a actualizar la forma de pensamiento entre hombres y mujeres creando así la igualdad entre ambos para que juntos logremos un ambiente de equidad y dejarles a nuestros hijos una herencia de de oportunidades igualitarias, de historias que los lleven a una cultura de superación en equipo y de participación mutua logrando el bienestar de la humanidad.


Las mujeres que han hecho historia hoy estarían felices de ver que su interés por defender los derechos de la mujer ha tenido una respuesta positiva y que en la actualidad se está trabajando para lograrlo.


HOMBRES Y MUJERES luchemos juntos por la convivencia y la igualdad humanitaria.

 

Bibliografía

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García, P. C. 2000. La historia de ellas. Diario de Andalucía.

Perrot, M. 1995. Le Monde. 3ª ed., Editorial Montevideo, Francia.

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Wolf, V. 1980. Un Cuarto Propio. 2ª ed. Editorial El Sur, Buenos Aires.

LA MUJER A TRAVÉS DE LA HISTORIA

Wendy Sevilla Jaimes
UAEM

Los matlazincas
Fernando Cano
Hierro forjado y soldado