Modalidades de la tesis y de grados académicos

La tesis de cada nivel requiere de un trabajo de investigación, aunque la calidad de ésta varíe de acuerdo con el grado a obtener. Una tesis, ni siquiera de licenciatura, es una mera recopilación de datos. Hace falta una reflexión y un juicio de acuerdo con ciertos criterios, que se vinculan con la academia y, posiblemente, con el ejercicio profesional también. Esto es lo que distingue una tesis de grado de un mero ejercicio técnico.

Si bien es cierto que, en la gran mayoría de los casos, los tres grados académicos en nuestra universidad requieren de una tesis para que se otorgue el título, no debemos pensar que la tesis sea precisamente la misma en cada caso. Las cualidades del trabajo tienen que ser distintas.

Sin embargo, no pretendemos encontrar una precisión acerca de las cualidades que distinguen las tesis en sus diferentes grados. Queremos mostrar esta diferencia.

Parece ser un lugar común en nuestro mundo universitario que la licenciatura sirve para el ejercicio de alguna profesión, la maestría para la docencia y el doctorado para la investigación. Este dicho se encuentra repetido comunmente, pero juzgamos que esta distinción no es la adecuada.

En primer lugar, la licenciatura no conduce siempre al ejercicio profesional. Podemos pensar en licenciaturas que no tienen ninguna vinculación directa con una profesión - como sería el caso de la Filosofía, por ejemplo - y otras (como la Planeación) donde la mayoría de quienes ejercen su actividad estudió una carrera diferente. También se ven muchos casos donde el ejercicio profesional se desvincula de los estudios o sea que un profesional estudia una disciplina y ejerce otra.

La universidad tiene la doble función de proporcionar una formación tanto académica como profesional.

Como esta segunda función no se contempla en todas las universidades del mundo, tenemos que descartar este segundo aspecto de nuestra definición básica de lo que significa una licenciatura. La orientación profesional no puede ser la característica fundamental de una licenciatura.

Inferimos de todo esto que los estudios de licenciatura tienen su propia justificación, en términos académicos, sin acudir a explicaciones necesariamente vinculadas con el ejercicio profesional. Podemos suponer que las características académicas exigidas ayudarán a un mejor desempeño profesional, pero responden a criterios académicos más que a los profesionales.

Lo mismo detectamos en la supuesta vinculación directa de los estudios de maestría con la práctica docente. La gran mayoría de los estudiantes de este nivel no ejercen la docencia, ni aspiran a dedicarse a ella. Al mismo tiempo, un gran número de los profesores de licenciatura ostentan solamente el título de licenciatura; pero esto no implica inherentemente que no sean buenos profesores para enseñar en ese nivel de estudios.

Estas reflexiones nos conducen a la idea de que no es la posesión de una maestría en sí la que acredita a alguien para desempeñarse como profesor de licenciatura, sino las cualidades que ésta representa (aspecto que retomamos abajo).

Finalmente, la vinculación exclusiva del doctorado con la realización de trabajos de investigación también se reduce a un mito. Si la aceptamos, tenemos que pensar que nadie que no cuente con un título es capaz de llevar a cabo una investigación; que los profesores universitarios que tengan solamente una maestría o una licenciatura no son capaces de investigar, y mucho menos sus alumnos.

Esta postura es claramente indefendible, porque cada uno es capaz de llevar a cabo una investigación - en acuerdo con sus propias habilidades y reconociendo sus propias limitaciones. Es una parte importante de nuestro argumento acerca del sentido de una universidad y sobre todo reflexionando acerca de la idea de una carrera académica - que la forma de pensar y la forma de trabajar dentro de un espacio universitario reciben influjo desde los grados académicos más elevados, en todos los niveles, hasta entre los estudiantes de preparatoria. Si uno no acepta esta postura nuestra, implica la negación del valor de todos los trabajos de investigación que realicen personas con grados menores; y aunque a veces nosotros criticamos sus productos, no queremos negar que contengan algo de bueno.

Consideramos que lo que nos hace falta es otro modelo para explicar el sentido que tienen los diferentes grados académicos, por lo cual ofrecemos el siguiente heurístico. En los estudios de licenciatura no es cuestión de ir a encontrar una sola respuesta para una duda, sino de encontrar varias. Entonces las habilidades a desarrollar en el estudiante tienen que incluir la consideración de las varias respuestas posibles, su contextualización dentro de sus estudios, una reflexión sobre todas las posibilidades y un juicio final sobre cuál le parece ser la respuesta más apropiada para la situación (con sus explicaciones, por supuesto).

La formación académica de licenciatura se parece al ejercicio profesional, en el sentido de que en ambos casos se ve la necesidad de justificar las conclusiones y recomendaciones a las cuales se llega, después de haber contemplado todos los datos relevantes y de haber tomado una decisión sobre la solución más adecuada para el caso específico.

Si vinculamos con esto la realización de la tesis de licenciatura, ésta se caracteriza por considerar algún problema vinculado con alguna materia dentro del plan de estudios; se examina de manera teórica (que definimos como lo expresado en la literatura sobre el mismo) y posiblemente de manera empírica, para llegar a algunas explicaciones. Después de esta etapa, es cuestión de que el tesista emplee su juicio, su experiencia y sus conocimientos (adquiridos durante su carrera) para seleccionar la explicación más convincente.

Cuando contemplamos los estudios de maestría, es evidente que hace falta otra característica más que justifique este grado avanzado. Por un lado, este nivel académico representa una reflexión profunda acerca de un conjunto de conocimientos más reducido. Creemos que tiene que entenderse en términos de un cuestionamiento riguroso acerca de algunos fenómenos y sus explicaciones teóricas; lo cual nos conduce al planteamiento de que la característica de una maestría es la habilidad de formular preguntas y cuestionar supuestos.

Esto no implica que se olvide de la conveniencia de encontrar las respuestas también, pero para nosotros lo principal es el cuestionamiento, sobre todo de los conocimientos y teorías establecidos. Por lo tanto, una tesis de maestría se caracteriza, según nuestro modelo, por una reflexión más profunda acerca del sentido que debe darse a alguna temática. Esto se hace a través de una problematización en términos abstractos - o sea un cuestionamiento de los aspectos del problema y lo que significan.

El doctorado se define muchas veces como un grado que se fundamenta en la investigación y que llega hasta la frontera de los conocimientos. Si se acepta nuestra caracterización de lo que representa una maestría, lo primero que tiene que hacer un doctorando es cuestionar estos conocimientos, ubíquense en la misma frontera o no. La cuestión entonces se convierte en la manera en que él puede hacer esto, que vaya más allá de lo que hemos planteado como la característica principal de la maestría.

Creemos que la característica esencial es la reflexión abstracta. Por supuesto esto se ubica dentro de alguna teoría (sea consolidada, sea en proceso de formación); y también puede contar, en muchos casos según el campo disciplinario, con datos empíricos, que hasta pueden ser novedosos. Pero consideramos que es en el manejo de los conceptos - en su precisión y redefinición - que uno puede llegar a explicar el mundo (o una pequeña parte de él) de una manera novedosa y con esto crear algunos conocimientos nuevos. Proponemos que, en este nivel, no es suficiente el aportar nuevos datos, porque esto es bastante difícil y hasta imposible en algunas disciplinas. Lo importante es la manera de entenderlos y esto implica la creación de nueva teoría.

Una tesis doctoral se caracteriza, entonces, por el juego que se ve entre las teorías, los datos empíricos y especialmente los conceptos que se manejan. La problemática a estudiar se desglosa constantemente de varias maneras, hasta que se llegue a una resolución satisfactoria. Y esta solución a fuerzas tiene que ser novedosa. No es suficiente, en este nivel, solamente aportar nuevos datos o establecer nuevos «conocimientos» si ellos carecen de algunas explicaciones teóricas.

Con esta esquematización de las características de una tesis en sus diferentes niveles, no queremos descartar la posibilidad de que una tesis de un grado permita ver algo de lo que hemos planteado para caracterizar el grado superior. Todo lo contrario; si una tesis de licenciatura contiene elementos de reflexión y problematización, debe ser bien recibida. Las características que hemos planteado son las mínimas.

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Fecha de Actualización: 04/12/03
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