EDITORIAL

Uno de los rasgos que distinguen a los diferentes pueblos en el mundo es su gastronomía. Dicha expresión cultural no podría explicarse sin la interacción de dos elementos fundamentales: la sociedad y la biodiversidad. En el caso de México, los diferentes grupos culturales que se establecieron desde épocas ancestrales hicieron uso creativo de la riqueza natural que se encontraba presente.

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